Trabajos Escritos

Importancia del tono muscular en el desarrollo psicomotor

    Este artículo  te invita a reflexionar sobre la importancia del tono muscular en el desarrollo psicomotor y su relación con las emociones.

   

    Cuando escuchamos o decimos “estás tensionado”, “estoy tensionado” o “relájate” estamos refiriéndonos a una particular forma de “estar”. Podríamos pensar que “estar tensionado o relajado” no sólo nos hace pensar en estados musculares sino nos dan una referencia de ciertos estados emocionales: como nervioso o tranquilo del sujeto. Estas maneras particulares de “estar” se manifiestan en el cuerpo desde lo real (por ejemplo, algunos sentimos tensión en las cervicales o  dolor de panza). Lo cierto, es que el cuerpo nos da a ver que hay una relación entre nuestras emociones y nuestro tono corporal. Esta relación la desarrolló Henri Wallon, en sus tesis “En los orígenes del carácter del niño”.

Aportes de la psicomotricidad a la grafología

Pensando en el cuerpo desde una perspectiva psicomotriz, realizamos un recorrido sobre el desarrollo psicomotor del niño y su funcionamiento, su modo de hacer en relación al otro. Entendemos  que lo que se ve en la letra es sólo una parte de un todo, que hay una historia, un sujeto que muestra a través de trazos, presión, direcciones y sentidos, figuras que nos dan a ver un fondo de organización psicomotriz.

Pensar en los aportes de la Psicomotricidad  en tiempos de aislamiento físico .

 

Transitando estos meses de aislamiento físico y distanciamiento social,  son varias las cuestiones que me surgen como pregunta tanto en el área educativa como en el área clínica.  Escuchamos y observamos docentes cansados, agotados, niños y padres en la misma situación.  Esta situación nos corrió de eje, nos movió la estructura, podríamos decir, nos desestructuró, nos desorganizó.  Pienso en los primeros meses, cómo  la incertidumbre invadió todos los espacios y tiempos: de la escuela, de la casa, de los trabajos. Y  cómo,  nos  re –acomodamos… ¿nos readaptamos?

Así escuchando, observando y transitando en carne propia los avatares de una docente de nivel inicial en casa, y como terapeuta trabajando con niñxs que van a la escuela, surge este escrito con  la esperanza   de  reflexionar sobre  otros caminos posibles para los lazos con los otros. Pensar en los aportes de la Psicomotricidad a la educación en tiempos de aislamiento  y distanciamiento social.

El cuerpo es la primera fuente de información, el bebe apenas nace es puro organismo, a través de él siente, expresa e interactúa. En estos primeros años fundantes  son,  cuando, con experiencias, sensaciones, presentaciones, adaptaciones, van construyendo   y constituyendo como cuerpo-sujeto, su ser. Es a través de su cuerpo que  se comunica con el mundo exterior, con los objetos  y con él mismo. Esta construcción no la hace sólo, hay otro que le dona palabras, caricias, gestos, miradas. Pensemos, entonces, qué función importantísima cumple el otro, los otros y el ambiente, en dicha construcción.

Entonces, se mira desde otro lugar con otra perspectiva, es  mirar al cuerpo más allá de sus posibilidades motoras, más allá de su rendimiento. Según  H.Wallon “nada hay en el niño más que su cuerpo como expresión de su psiquismo”, entonces, desde la psicomotricidad se invita a una mirada más abarcativa que mirar el cuerpo por el sólo movimiento, solo lo motriz.

Desde esta perspectiva psicomotriz,  el cuerpo se va construyendo  en y para la relación con  el otro, con  el contacto, la mirada, las posturas, la gestualidad, el sostén y  la voz.    Ajuriaguerra nos donó una frase fundante para nuestro hacer  “nuestro cuerpo no es nada sin el cuerpo del otro” El cuerpo se va haciendo con las vivencias  que se entretejen armando experiencia  con el otro, con un ambiente facilitador que habilite  a hacer, a crear, a probar, a experimentar.  Gonzalez nos habla de la importancia de valorizar la experiencia corporal como generador de autoría, de autonomía pero esto no se logra sin un otro,  que primero será Otro (con mayúscula, el Otro primordial) para que hayan muchos otros que den sentido y signifique el movimiento.

Estos bebes van creciendo y  son niños  que llegan a la escuela  portando en su cuerpo la historia de esa construcción, sumergido en un baño de palabras, de imágenes que lo posicionan  o no, en un lugar en el mundo. El niño antes de llegar a la escuela ya aprendió muchísimas cosas, a comer, a pedir, a explorar los objetos, a desplazarse, a hablar, a cantar, etc.  Aprendemos a andar en bicicleta, a correr, a arrojar, a golpear,  a patear, a escribir, a leer…

Nos preguntamos ¿Qué lugar tiene el cuerpo en el aprender?  el cuerpo está presente en todo.  Se aprende con y a través del cuerpo.   Las primeras matrices de aprendizaje  son  con el cuerpo, siendo  el cuerpo  la tela sobre las que se traman los   aprendizajes. 

Por otro lado, escuchamos decir… “A la escuela se va a aprender”, entonces, si aprendemos con el cuerpo y a la escuela se va aprender ¿Qué lugar tiene entonces el cuerpo de lxs  niñxs en la escuela?  Pregunta que nos hacemos una y mil veces, pero parece que queda a un lado cuando los contenidos escolares  son objetivos a cumplir como algo a incorporar más que experimentar.   En el proceso de enseñanza aprendizaje  identificamos a  un sujeto que enseña y un sujeto que aprende, ambos portan una historia de construcción corporal, de resonancias que fueron haciendo cuerpo, entonces nos preguntamos, otra vez: ¿qué lugar tiene el cuerpo de estos actores en el  proceso de aprendizaje   en la institución educativa?

 Muchas veces se piensa el cuerpo de lxs niñxs en el nivel maternal, inicial,  en educación física  y en los recreos. Espacios donde el cuerpo parecería ser más visible o tener más permiso para mostrarse.  En los recreos porque lxs niñxs corren por todos lados, podríamos decir  se despliegan… “descargan” se escucha decir…  Pero ¿cómo se lo piensa?

Y los docentes…  ¿Cómo se piensa el cuerpo de lxs  docentes en los distintos niveles?

Desde la Psicomotricidad  podemos reflexionar y analizar sobre  algunos conceptos como  la  “disponibilidad corporal”  en sus dimensiones: expresiva y receptiva[1]

Sabemos que en una institución educativa, intervienen otros actores: Directivos, coordinadores, supervisores, etc. Por lo tanto,  la  disponibibilidad corporal no sólo la proponemos   de los docentes a los alumnos sino  también de lxs directivxs hacia lxs maestrxs , y desde las instituciones educativas hacia lxs directivxs  y preguntamos:¿son escuchados los niños?  ¿son escuchados lxs docentes?  ¿Son escuchados los directivos?  Y por otro lado, ¿Cuánto están dispuestos a escuchar?

¿Y en tiempo de aislamiento físico y distanciamiento social?

Pensar el cuerpo en estos tiempos que nos tocan vivir es aún más difícil. La distancia nos aleja de  los contactos, de las caricias, de los abrazos, de los olores. ¿Cómo armamos constructividad corporal cuando  el  cuerpo es  por un lado, amenazado y por otro, amenazador?, ¿cuándo el otro se torna peligroso. …? Cuando  el cuerpo también es el vehiculizador de enfermedad… Miedo al contacto, lo cercano como peligroso…    

Pensamos entonces, ¿Qué  otras maneras tenemos de abrazar, de hacer con- tacto que no se tornen riesgoso?

Pensando en lo espacial y temporal

En estos tiempos,  los límites espaciales también se desdibujaron,  los  niños en sus casas, la escuela en la casa, la casa en la escuela,  los niños en la casa de los docentes, bordes desbordados, limites desdibujados y entonces, es allí donde la escuela como institución  cumple, resignifica una de sus funciones fundantes: la  función subjetivante. Entonces podemos resignificar la función de la institución  escuela: Marca una organización, un ritmo, un encuadre,  ofreciéndole a niñas y niños la oportunidad de otros sentidos posibles.  

Al principio fue establecer ciertas rutinas y decíamos: no es lo mismo que de vacaciones, y la escuela  funcionó, al decir de Kaplan, como organizadora social.  Organizando la familia en torno a las actividades escolares, fue difícil, es difícil, para todos, los niños, los padres y los docentes.  Los padres no son maestros,  los docentes tuvieron que aprender, rediseñar, investigar, buscar, distintas maneras de sostener la función de la escuela.

¿Qué pasa con La conexión?

El verbo conectar viene del inglés connect y este del latín connectere compuesto con: ... El verbo nectare (anudar, enlazar) que se relaciona las palabras nexo y anejo. Este verbo se vincula la raíz *ned- (atar, ligar), también presente en la palabra latina nodus (vínculo, atadura, nudo), que nos dio la palabra nudo.

Conexión, conectarse, hacer contacto…

¿Cuál sería el aporte que la Psicomotricidad  podría hacer a la escuela en estos tiempos? ¿Qué lugar tiene el cuerpo en la virtualidad del espacio escolar?  ¿Cómo conectar  en el aislamiento físico? 

Si desde la Psicomotricidad, entendemos que el cuerpo es una construcción en y para la relación con el otro, ¿qué podríamos aportar en estos tiempos?

¿Qué pasa con los niños cuando  están en un encuentro on line? ¿Qué resonancias tienen al ver  su  una imagen  especular en la pantalla? ¿Qué pasa con la postura, el tono, la mirada en el encuentro virtual?

Pensemos en lo posible de la conexión como  encuentro, de pantallas como objetos intermediarios de relación, como puentes de comunicación. …

Pensemos en las pantallas como objetos intermediarios… como los otros objetos que utilizamos en el proceso de enseñanza -aprendizaje y juguemos ¡!

La Psicomotricidad  podría aportar en el jugar con este objeto y jugar es hacer, al decir de Winnicott, al jugar se experimenta, se crea…   Aparecer y desaparecer, jugar con la imagen, con la voz, con los gestos, con los sonidos.

Desde la  Institución educativa analizar   la escucha de los directivos a los docentes en estos tiempos, de los docentes a los niños y niñas… y nos volvemos a preguntar: ¿qué  lugar tiene el cuerpo frente a la pantalla? ¿Qué posibilidad de perspectiva tenemos desde la cámara de un dispositivo?  Cuerpos- cuaderno decía Alicia Fernández relatando el sueño de una alumna, ahora diríamos… Niños y docentes…  “cuerpos empantallados”.   Reflexionar sobre  las dimensiones en la pantalla,   de tres dimensiones pasamos a dos .  En lo plano,  se pierde el volumen, la profundidad …

Pero también hablamos de distanciamiento social, y pensar en la inclusión. Desde la experiencia como terapeuta en estos tiempos, escuché a padres de algunos pacientes decir       “les mandan actividades” “se conectan por zoom pero no puedo bajármelo”, “tengo mala conexión” etc. Aquellos niños que tienen proyecto de inclusión, pocas veces se conectan  y entonces me encontré resignificando el lugar de la institución educativa en su función social, trabajando con docentes pensando en las posibles formas de encuentro cuando se dificulta la conexión.  Lo importante que es la escucha de voces de compañeros y docentes aunque sea 5 minutos de acuerdo lo posible en la singularidad de lxs niñxs. Tender puentes, hacer contacto con la voz, la mirada, con la pantalla que se transforma en ventana que se abre para armar escenarios posibles.

La gestualidad, actitud postural, tono, mirada, escucha, fluctuación tónica emocional  como vehiculizadores de la relación de ese entre dos, entre el docente y el alumno, el docente y los directivos, los directivos y la institución. 

 

Entonces…

El modo de encontrarse se transforma, los modos cambian pero el encuentro el “entre dos “ seguirá estando mientras pensemos y descubramos de hacer posible lo posible,  entretejiendo lazos con la voz, la mirada, la gestualidad , hacer contacto de otra manera en una experiencia corporal que construya subjetividad .

Claudia Szames

Lic. en Psicomotricidad

19 de noviembre 2020    

 

Bibliografia.

  • De Ajuriaguerra, J. (1993).Ontogénesis de la postura. Yo y el otro. En       Psicomotricidad, Revista de Estudios y Experiencias, número 45, CITAP; Madrid, España, Septiembre-Diciembre de 1993.

  • Fernández,  A ( 1987) La inteligencia atrapada. Cap. IV El lugar del cuerpo en el aprender.  Ed. Nueva visión. Buenos Aires

  • González, Leticia “Pensar lo psicomotor” Cap. El niño, la naturaleza de lo psicomotor y la escuela. Buenos Aires. EDUNTREF. 2007

  • Kaplan, C. https://youtu.be/Y8EhjWPV_Cg  

  • Quiroga, A. (1997) Matrices de Aprendizaje. Constitución del sujeto en el proceso de conocimiento. Buenos Aires: Ediciones Cinco.

 

 

 

 

 

[1] Pensar en lo disponible del cuerpo  de lxs docentes  con lxs niñxs  entendiendo al cuerpo, al decir de Bergès, un cuerpo receptáculo,  receptáculo de miradas, de gestos, de palabras. 

Atención Temprana 

Pensando en Atención Temprana .

Cuando el bebe nace, es ante todo un organismo, que tiene diversas sensaciones incomprensibles para él, y necesita de otro que interprete esas sensaciones, así como también, que lo reconozca y que le dé el lugar de bebe. Desde esta perspectiva, el bebe está entre su organismo (su equipamiento neurobiológico) y el lugar que ocupa en y para el otro/Otro, se encuentra en un proceso de construcción y constitución, en desarrollo. Este proceso incluye el crecimiento, la maduración y los aspectos psicológicos. Serán las interacciones con el medio y los encuentros significativos con la mama (o quien cumpla esa función, quien lo aloje como hijo), que le proporcione las condiciones adecuadas para que dicho proceso se lleve a cabo. Es decir, para que ese bebe (organismo) devenga en un sujeto deseante, necesita incondicionalmente de Otro que lo aloje, que se ofrezca como matriz de funcionamiento y de esa manera se pueda instalar el circuito de la demanda. El desarrollo es singular para cada bebe .

Por esto, atender tempranamente al bebe y sus padres es fundamental . ¿Quién lo puede detectar? son muchas veces los padres, pediatras o docentes quienes observan un problema en el desarrollo.

El bebe va a devenir sujeto deseante en la medida que haya otro que sostenga, aloje, le done, le presente, lo mire, le hable, le juegue, que lo suponga un sujeto. Cuando esto no ocurre, es necesario intervenir desde la atención temprana de dicho bebe y familia para reconstruir o reestablecer la comunicación, el diálogo, de ese circuito que quedó problematizado y acompañar su proceso de desarrollo.

Claudia Szames

Lic. en Psicomotricidad .

Diplomada en Atención temprana.

PSICOMOTRICIDAD EN ADULTOS MAYORES

Nos interesa abordar en esta ocasión los aportes que la Psicomotricidad puede ofrecer al campo gerontológico. Recursos teóricos, técnicos, terapéuticos y preventivos que nos sirven de sostén para intervenir.

Pero antes de hablar de los recursos nos gustaría hacer una pequeña introducción acerca de la mirada Psicomotriz en relación al sujeto que envejece y también qué pensamos respecto a lo sano y lo patológico tratándose del cuerpo en el proceso de envejecimiento.

Consideramos al modo de envejecimiento como un modo particular de cada persona. No hay una sola manera de envejecer. Por eso, la mirada del psicomotricista no estará puesta en la localización de las zonas afectadas del cuerpo sino en los cambios que trae el envejecer y cómo el sujeto transita estos cambios así como la relación que  establece con su entorno y en los modos de  hacer. Entonces, ¿se trataría del órgano que envejece?  ¿La función que se debilita? O ¿de la posición del sujeto frente a los declives inevitables del cuerpo? Desde la psicomotricidad se piensa en las lógicas del cuerpo, del funcionamiento, relación de lo biológico y lo subjetivo.

Los espacios en donde se desarrollan las actividades del sujeto con su cuerpo y el modo en que ocupa el tiempo también nos hablan de la manera particular de funcionamiento. Pero, muchas veces, la pérdida de este funcionamiento no está en relación al envejecimiento en sí sino al no uso de la función, al retiro de la actividad y es allí donde la mirada Psicomotriz abre una pregunta que posibilita el traspaso de la mirada en el organismo al cuerpo. ¿Qué puede observar el psicomotricista en el cuerpo del sujeto? La postura muestra, las palabras dicen, ambas configuran una posición ante la vida, solo es necesario estar atentos, a la escucha, a la observación.

Por eso, lo saludable o patológico no tiene que ver solamente con la salud física sino con la toma de posición del sujeto respecto de lo que le pasa. La satisfacción física, social, mental del cuerpo nos habla de salud funcional, de funcionamiento saludable.

Entonces la mirada y la escucha del psicomotricista posibilitará el motivo de la intervención, el Para Qué.

¿Con qué herramientas cuenta la psicomotricidad para intervenir en los distintos ámbitos que tienen que ver con la vejez?

  • El Examen Psicomotor para adultos: es una herramienta que está en  fase de elaboración. Se puede utilizar para dar cuenta del funcionamiento psicomotor del adulto mayor, con qué recursos cuenta, la posición del cuerpo en la relación con los otros, los objetos, el espacio y el tiempo.

  • Eutonía: toma en cuenta el rol del tono muscular tanto en la instauración de las primeras relaciones madre- hijo (diálogo tónico) como en el soporte postural indispensable para el movimiento. Pero es importante tener en cuenta que la conciencia corporal, la observación propioceptiva de los diferentes estados del tono (la intención del movimiento, su anticipación)  es lo que nos va a permitir adaptar la tonicidad al movimiento en una relación dialéctica. Desde la psicomotricidad consideramos esta relación fluida. Se dan acomodaciones recíprocas desde trabajar el tono para armar postura que permita realizar un mejor movimiento o del movimiento acomodo postura para cambiar el tono. Entonces, tenemos puntos en común que nos permiten utilizar esta técnica como uno entre otros recursos de nuestro trabajo. Nos ayuda a posibilitar en los adultos mayores el mejoramiento de las funciones, los ajustes necesarios ante los cambios de la vejez, los cambios de actitud.

  • Relajación: Es interesante resaltar el valor de la experiencia misma de la relajación. Campo de lo tónico- postural, de la experiencia del “entre dos” De la consideración de lo espacio- temporal de la tarea de relajación, la espera entre el contraer y el relajar que marca un tiempo y un espacio particular.

  • Técnicas grafo plásticas: desarrollo de la capacidad creativa.

  • Actividades lúdicas: se utilizan no sólo como una actividad recreativa sino para vivenciar situaciones propias de los vínculos con los otros. Pueden ser de índole grupal o individual. Al principio se realizan actividades lúdico- expresivas y luego las que implican el juego individual y las que se organizan grupalmente favorecen el sentimiento de integración y solidaridad.

  • La interdisciplina: constituye otra herramienta con que cuenta la psicomotricidad. La mirada interdisciplinaria nos permite utilizar otras disciplinas afines que avalan la consideración del sujeto como Biopsicosocial.

 

Utilización de test (Evaluación Gerontológica Integral): Se realizan como apoyo en el conocimiento de la persona que requiere la intervención profesional. Modo de arribar a un diagnóstico/ pronóstico. El diseño es individual y necesita un seguimiento periódico. Se buscan estrategias comunes en interdisciplina. Diagnósticos diferenciales para descartar patologías.* Los test más utilizados son: Escalas de Actividades Básicas de la vida diaria (AVD): Índice de Katz, Índice de Barthel (importancia ítems control de esfínteres y movilidad)

Escala de Actividades Instrumentales de la Vida Diaria(AIVD): Escala de Lawton y Brody: evalúa capacidad de desempeñarse en la comunidad y grado de dependencia, Escala de Movilidad de Tinetti: valora solo la movilidad, Escalas de evaluación Cognitiva: Breves: Minimental, Set test de Isaac, Test del Reloj, Específicos: ADAS, TEST DEL INFORMADOR, HUGHES, GDS, YESAVAGE( depresión geriátrica), HAMILTON( depresión), etc.

 

LA INTERVENCIÓN PSICOMOTRÍZ EN LOS DISTINTOS ÁMBITOS DE INSERCIÓN DEL ADULTO MAYOR.

 

Luego de haber hecho un pequeño recorrido por los aspectos que tienen que ver con la mirada de la psicomotricidad al adulto mayor y los recursos más destacados con los que cuenta, es oportuno referirnos a los distintos ámbitos, a los diferentes contextos en los cuales la psicomotricidad puede trabajar con adultos mayores y cuáles serían los ofrecimientos de la intervención en cada caso, teniendo en cuenta la especificidad de los que en esos ámbitos se desarrollan y el contexto, ya que la propuesta Psicomotriz va a ser diferente en cada caso.

Centro de Jubilados

                                Objetivos a trabajar

  • Acompañar el proceso de envejecimiento

  • Propiciar la escucha del propio cuerpo y del otro

  • Registro de las posibilidades y obstáculos actuales

  • La organización espacio- temporal en relación a los ritmos propios y los cambios que afectan esta organización. Construir nuevos lugares, armar lazos, nuevas experiencias.

  • Eje tónico-postural, la escucha, la mirada, la comunicación que posibilita una actitud diferente frente a las vicisitudes del envejecer. Lugar de la recepción de lo que viene de adentro y afuera del cuerpo.

  • Trabajar esquema e imagen corporal. Propiciando la elaboración progresiva de los cambios que sobrevienen durante el proceso de envejecimiento. Cuerpo como proyecto, en continuo cambio. Imagen dinámica que fluctúa según las vivencias con los otros. Posibilitar desde el abordaje psicomotor que el sujeto habite y se reconozca en la actualidad de su cuerpo para lograr un funcionamiento saludable.

 

Hogar de día 

                          Objetivos a trabajar

  • En lo terapéutico: registro corporal, conciencia corporal, experiencia corporal, cambios en lo tónico- postural- lo sensoperceptivo y propioceptivo. Buscar trabajar experiencias sensoriomotrices que posibiliten modificaciones del tono, postura, actitud, sensaciones placenteras. Registro de los movimientos y las sensaciones que produce. Lo sensorio abre canales de comunicación con los pares y la familia.

  • En lo preventivo: movimiento- expresión- comunicación. Vinculación placentera con los pares y el entorno

Geriátrico

Dependiendo del compromiso cognitivo (demencias) que afectan el funcionamiento, los objetivos son los mismos que los terapéuticos del Hogar de día.

Teniendo en cuenta que algunas de las personas que residen en el geriátrico tienen un compromiso cognitivo, debemos tener en cuenta las patologías de la vejez.

Autoras: Mikaelián, Ana María- Szames, Claudia

Materia: Aproximación a la Gerontología – 2010