Psicomotricidad en el ámbito educativo

PSICOMOTRICIDAD: OTRA MIRADA AL CUERPO


Para plantear la inserción de la Psicomotricidad en el ámbito educativo, es importante entender desde el rol de psicomotricistas, cómo se arma el dispositivo escolar, cuáles son las distintas representaciones sociales que hacen su efecto en el sujeto.

La psicomotricidad es una disciplina cuyo objeto de estudio es el cuerpo y sus producciones en relación al otro, le da significación al cuerpo mirando al sujeto como un ser psicobiosocial, y desde allí mostrar “lo posible”… en esto tenemos que estar todos, desde una política educativa, la escuela, docentes, familia, alumnos… tiene que ser una acción dialéctica, transformadora que permita y nos permita crear, re-crear un mundo posible.

El papel que juega el dispositivo escolar en el proceso de subjetivación está fundamentado desde la concepción del alumno como un sujeto, es decir, está sujetado a una cultura, nace dentro de una familia que le presenta, le muestra, lo sumergen en un mundo de significaciones, de representaciones simbólicas, lo marca. Esta sujeción lo amarra a una familia, comunidad, momento socio- histórico .Va dejando “marcas en el niño”. Esas marcas subjetivantes van dándole al niño una identidad, una posición de ser y estar con los otros.

Urresti y Reguillo plantean que “la identidad es, sin dudas, personal, pero también familiar, de género y de clase, todo ello atravesado por la inscripción local y las tradiciones reconocidas y , especialmente, por la pertenencia temporal a un momento histórico preciso”[1]

Este proceso de socialización no se realiza de un día para el otro, es un camino por recorrer y dependerá del atravesamiento de cada sujeto en el encuentro con los otros. El sujeto, al habitar el espacio escolar, se encuentra formando parte de un espacio de multiplicidad de prácticas sociales (espacios de interacción con otros, de estar con otros). Formando parte de redes instituidas donde ocurre el intercambio simbólico que nos posiciona y posiciona al otro.

Según Larrosa, al referirse a la experiencia dice que ésta “sería el modo de habitar el mundo de un ser que existe, de un ser que no tiene otro ser, otra esencia, que su propia existencia: corporal, finita, encarnada, en el espacio y en el tiempo, con otros”[2]

La experiencia escolar posibilita al sujeto un espacio de transformación, de lo simbólico, de hacer presente lo ausente, es decir, hacer presente lo propio que se va transformando con el saber, con los otros por medio del lenguaje. El lenguaje subjetiviza, encuentra y desencuentra con los otros y está atravesada por lecturas, discusiones, posiciones, formulación de hipótesis, sentimientos, que permiten reelaborar, reconstruir el conocimiento, darle un sentido, abrir un mundo.

Por lo tanto, siendo el ámbito escolar un lugar de subjetivación en el cual se va armando una historia, una identidad, construyendo un modo de hacer es indispensable para los educadores poder mirar el cuerpo desde otro lugar, mirar el funcionamiento[3] de los niños y así mirar a los niños desde la concepción de ser íntegro psicobiosocial.

La Psicomotricidad en la escuela tendrá sus efectos en lo Institucional, en los docentes, en los niños .Para esto es importante que algunas preguntas[4] tengan su respuesta, por ejemplo:

Ø ¿Qué es la Psicomotricidad?

Ø ¿Para qué sirve?

Ø ¿Por qué otra mirada?

Ø ¿Por qué atraviesa la educación?


La Psicomotricidad es la disciplina cuyo objeto de estudio es el cuerpo y sus manifestaciones en relación con el otro. Es a través del movimiento que el niño se muestra, despliega su manera de hacer.

El cuerpo es la primera fuente de información que tiene el niño, a través de él que el niño siente, expresa e interactúa con el otro. En estos primeros años con experiencias, sensaciones, adaptaciones van construyendo su cuerpo, su ser en relación con el otro. Es la etapa de la construcción y es a través de él que se comunica con el mundo exterior, con los objetos y con él mismo. Pensemos entonces, que importante es poder mirar al cuerpo más allá de sus posibilidades motoras , más allá de su rendimiento. Una mirada que habilite el “hacer “o “no hacer” y no al “deber hacer” y por otro lado, a los docentes, la posibilidad de mirar escuchar, no sólo lo que el cuerpo hace… sino cómo lo hace. Favorecer el desarrollo de los niños, enriqueciendo la comunicación, la exploración, la creación y los niveles de representación a través del lenguaje y del dibujo.

Según H.Wallon “nada hay en el niño más que su cuerpo como expresión de su psiquismo”.

Por lo tanto ofrecer, al niño, a la docente y a la institución, una “mirada”y una escucha que atraviese toda la educación, especialmente en el nivel inicial, en la escuela primaria, secundaria y nivel universitario . Brindar una oportunidad a “lo posible”, de ser en el mundo armando su propia experiencia.




REFERENCIAS .

[1] Urresti y Reguillo, “Nuevos temas en la agenda política educativa”.

[1] Larrosa, Jorge “La experiencia y sus lenguajes”. Serie “Encuentros y Seminarios”.


[3] Entendiendo como funcionamiento: poner en función de … en relación con otro. [4] Preguntas realizadas por docentes del nivel inicial en el curso: Psicomotricidad: otra mirada al cuerpo realizado en el jardín Maimónides . Año, 2008.