Pensar en los aportes de la Psicomotricidad en estos tiempos

Pensar en los Aportes de la Psicomotricidad en tiempos de aislamientos.


Transitando estos meses de aislamiento físico y distanciamiento social, son varias las cuestiones que me surgen como pregunta tanto en el área educativa como en el área clínica. Escuchamos y observamos docentes cansados, agotados, niños y padres en la misma situación. Esta situación nos corrió de eje, nos movió la estructura, podríamos decir, nos desestructuró, nos desorganizó. Pienso en los primeros meses, cómo la incertidumbre invadió todos los espacios y tiempos: de la escuela, de la casa, de los trabajos. Y cómo, nos re –acomodamos… ¿nos readaptamos?

Así escuchando, observando y transitando en carne propia los avatares de una docente de nivel inicial en casa, y como terapeuta trabajando con niñxs que van a la escuela, surge este escrito con la esperanza de reflexionar sobre otros caminos posibles para los lazos con los otros. Pensar en los aportes de la Psicomotricidad a la educación en tiempos de aislamiento y distanciamiento social.

El cuerpo es la primera fuente de información, el bebe apenas nace es puro organismo, a través de él siente, expresa e interactúa. En estos primeros años fundantes son, cuando, con experiencias, sensaciones, presentaciones, adaptaciones, van construyendo y constituyendo como cuerpo-sujeto, su ser. Es a través de su cuerpo que se comunica con el mundo exterior, con los objetos y con él mismo. Esta construcción no la hace sólo, hay otro que le dona palabras, caricias, gestos, miradas. Pensemos, entonces, qué función importantísima cumple el otro, los otros y el ambiente, en dicha construcción.

Entonces, se mira desde otro lugar con otra perspectiva, es mirar al cuerpo más allá de sus posibilidades motoras, más allá de su rendimiento. Según H.Wallon “nada hay en el niño más que su cuerpo como expresión de su psiquismo”, entonces, desde la psicomotricidad se invita a una mirada más abarcativa que mirar el cuerpo por el sólo movimiento, solo lo motriz.

Desde esta perspectiva psicomotriz, el cuerpo se va construyendo en y para la relación con el otro, con el contacto, la mirada, las posturas, la gestualidad, el sostén y la voz. Ajuriaguerra nos donó una frase fundante para nuestro hacer “nuestro cuerpo no es nada sin el cuerpo del otro, cómplice de su existencia”. El cuerpo se va haciendo con las vivencias que se entretejen, armando experiencia con el otro, con un ambiente facilitador que habilite a hacer, a crear, a probar, a experimentar. Gonzalez nos habla de la importancia de valorizar la experiencia corporal como generador de autoría, de autonomía pero esto no se logra sin un otro, que primero será Otro (con mayúscula, el Otro primordial) para que hayan muchos otros le den sentido y signifiquen el movimiento.

Estos bebes van creciendo y son niños que llegan a la escuela portando en su cuerpo la historia de esa construcción, sumergido en un baño de palabras, de imágenes que lo posicionan o no, en un lugar en el mundo. El niño antes de llegar a la escuela ya aprendió muchísimas cosas, a comer, a pedir, a explorar los objetos, a desplazarse, a hablar, a cantar, etc. Aprendemos a andar en bicicleta, a correr, a arrojar, a golpear, a patear, a escribir, a leer…

Nos preguntamos ¿Qué lugar tiene el cuerpo en el aprender? el cuerpo está presente en todo. Se aprende con y a través del cuerpo. Las primeras matrices de aprendizaje son con el cuerpo, siendo el cuerpo la tela sobre las que se traman los aprendizajes.

Por otro lado, escuchamos decir… “A la escuela se va a aprender”, entonces, si aprendemos con el cuerpo y a la escuela se va aprender ¿Qué lugar tiene entonces el cuerpo de lxs niñxs en la escuela? Pregunta que nos hacemos una y mil veces, pero parece que queda a un lado cuando los contenidos escolares son objetivos a cumplir como algo a incorporar más que experimentar. En el proceso de enseñanza aprendizaje identificamos a un sujeto que enseña y un sujeto que aprende, ambos portan una historia de construcción corporal, de resonancias que fueron haciendo cuerpo, entonces nos preguntamos, otra vez: ¿qué lugar tiene el cuerpo de estos actores en el proceso de aprendizaje en la institución educativa?

Muchas veces se piensa el cuerpo de lxs niñxs en el nivel maternal, inicial, en educación física y en los recreos. Espacios donde el cuerpo parecería ser más visible o tener más permiso para mostrarse. En los recreos porque lxs niñxs corren por todos lados, podríamos decir se despliegan… “descargan” se escucha decir… Pero ¿cómo se lo piensa?

Y los docentes… ¿Cómo se piensa el cuerpo de lxs docentes en los distintos niveles?

Desde la Psicomotricidad podemos reflexionar y analizar sobre algunos conceptos como la “disponibilidad corporal” en sus dimensiones: expresiva y receptiva[1] .

Sabemos que en una institución educativa, intervienen otros actores: Directivos, coordinadores, supervisores, etc. Por lo tanto, la disponibibilidad corporal no sólo la proponemos de los docentes a los alumnos sino también de lxs directivxs hacia lxs maestrxs , y desde las instituciones educativas hacia lxs directivxs y preguntamos:¿son escuchados los niños? ¿son escuchados lxs docentes? ¿Son escuchados los directivos? Y por otro lado, ¿Cuánto están dispuestos a escuchar?

¿Y en tiempo de aislamiento físico y distanciamiento social?

Pensar el cuerpo en estos tiempos que nos tocan vivir es aún más difícil. La distancia nos aleja de los contactos, de las caricias, de los abrazos, de los olores. ¿Cómo armamos constructividad corporal cuando el cuerpo es por un lado, amenazado y por otro, amenazador?, ¿cuándo el otro se torna peligroso. …? Cuando el cuerpo también es el vehiculizador de enfermedad… Miedo al contacto, lo cercano como peligroso…

Pensamos entonces, ¿Qué otras maneras tenemos de abrazar, de hacer con- tacto que no se tornen riesgoso?

Pensando en lo espacial y temporal

En estos tiempos, los límites espaciales también se desdibujaron, los niños en sus casas, la escuela en la casa, la casa en la escuela, los niños en la casa de los docentes, bordes desbordados, limites desdibujados y entonces, es allí donde la escuela como institución cumple, resignifica una de sus funciones fundantes: la función subjetivante. Entonces podemos resignificar la función de la institución escuela: Marca una organización, un ritmo, un encuadre, ofreciéndole a niñas y niños la oportunidad de otros sentidos posibles.

Al principio fue establecer ciertas rutinas y decíamos: no es lo mismo que de vacaciones, y la escuela funcionó, al decir de Kaplan, como organizadora social. Organizando la familia en torno a las actividades escolares, fue difícil, es difícil, para todos, los niños, los padres y los docentes. Los padres no son maestros, los docentes tuvieron que aprender, rediseñar, investigar, buscar, distintas maneras de sostener la función de la escuela.

¿Qué pasa con La conexión?

El verbo conectar viene del inglés connect y este del latín connectere compuesto con: ... El verbo nectare (anudar, enlazar) que se relaciona las palabras nexo y anejo. Este verbo se vincula la raíz *ned- (atar, ligar), también presente en la palabra latina nodus (vínculo, atadura, nudo), que nos dio la palabra nudo.

Conexión, conectarse, hacer contacto…

¿Cuál sería el aporte que la Psicomotricidad podría hacer a la escuela en estos tiempos? ¿Qué lugar tiene el cuerpo en la virtualidad del espacio escolar? ¿Cómo conectar en el aislamiento físico?

Si desde la Psicomotricidad, entendemos que el cuerpo es una construcción en y para la relación con el otro, ¿qué podríamos aportar en estos tiempos?

¿Qué pasa con los niños cuando están en un encuentro on line? ¿Qué resonancias tienen al ver su imagen especular en la pantalla? ¿Qué pasa con la postura, el tono, la mirada en el encuentro virtual?

Pensemos en lo posible de la conexión como encuentro, de pantallas como objetos intermediarios de relación, como puentes de comunicación. …

Pensemos en las pantallas como objetos intermediarios… como los otros objetos que utilizamos en el proceso de enseñanza -aprendizaje y juguemos ¡!

La Psicomotricidad podría aportar en el jugar con este objeto y jugar es hacer, al decir de Winnicott, al jugar se experimenta, se crea… Aparecer y desaparecer, jugar con la imagen, con la voz, con los gestos, con los sonidos.

Desde la Institución educativa analizar la escucha de los directivos a los docentes en estos tiempos, de los docentes a los niños y niñas… y nos volvemos a preguntar: ¿qué lugar tiene el cuerpo frente a la pantalla? ¿Qué posibilidad de perspectiva tenemos desde la cámara de un dispositivo? Cuerpos- cuaderno decía Alicia Fernández relatando el sueño de una alumna, ahora diríamos… Niños y docentes… “cuerpos empantallados”. Reflexionar sobre las dimensiones en la pantalla, de tres dimensiones pasamos a dos . En lo plano, se pierde el volumen, la profundidad …

Pero también hablamos de distanciamiento social, y pensar en la inclusión. Desde la experiencia como terapeuta en estos tiempos, escuché a padres de algunos pacientes decir “les mandan actividades” “se conectan por zoom pero no puedo bajármelo”, “tengo mala conexión” etc. Aquellos niños que tienen proyecto de inclusión, pocas veces se conectan y entonces me encontré resignificando el lugar de la institución educativa en su función social, trabajando con docentes pensando en las posibles formas de encuentro cuando se dificulta la conexión. Lo importante que es la escucha de voces de compañeros y docentes aunque sea 5 minutos de acuerdo lo posible en la singularidad de lxs niñxs. Tender puentes, hacer contacto con la voz, la mirada, con la pantalla que se transforma en ventana que se abre para armar escenarios posibles.

La gestualidad, actitud postural, tono, mirada, escucha, fluctuación tónica emocional como vehiculizadores de la relación de ese entre dos, entre el docente y el alumno, el docente y los directivos, los directivos y la institución.


Entonces…

El modo de encontrarse se transforma, los modos cambian pero el encuentro el “entre dos “ seguirá estando mientras pensemos y descubramos de hacer posible lo posible, entretejiendo lazos con la voz, la mirada, la gestualidad , hacer contacto de otra manera en una experiencia corporal que construya subjetividad .

Claudia Szames

Lic. en Psicomotricidad

19 de noviembre 2020


Bibliografia.

· De Ajuriaguerra, J. (1993).Ontogénesis de la postura. Yo y el otro. En Psicomotricidad, Revista de Estudios y Experiencias, número 45, CITAP; Madrid, España, Septiembre-Diciembre de 1993.

· Fernández, A ( 1987) La inteligencia atrapada. Cap. IV El lugar del cuerpo en el aprender. Ed. Nueva visión. Buenos Aires

· González, Leticia “Pensar lo psicomotor” Cap. El niño, la naturaleza de lo psicomotor y la escuela. Buenos Aires. EDUNTREF. 2007

· Kaplan, C. https://youtu.be/Y8EhjWPV_Cg

· Quiroga, A. (1997) Matrices de Aprendizaje. Constitución del sujeto en el proceso de conocimiento. Buenos Aires: Ediciones Cinco.




[1] Pensar en lo disponible del cuerpo de lxs docentes con lxs niñxs entendiendo al cuerpo, al decir de Bergès, un cuerpo receptáculo, receptáculo de miradas, de gestos, de palabras.