Demencia senil

 

Es el síndrome que se caracteriza porque el sujeto se ve afectado  en sus capacidades psíquicas y cognitivas.  

Con la edad aumenta la posibilidad de desarrollarse. Esta enfermedad puede comenzar de los 65 a 90 años.

Los  síntomas que tiene la persona son: confusión mental, pérdida de memoria, deterioro intelectual, desorientación, dificultades en el lenguaje, anormalidades visoespaciales y cambios de conducta sin explicación aparente.

Esta enfermedad puede tener múltiples causas: vascular cuando ocurre después de un accidente cerebrovascular.

 

Parkinson

Es un trastorno neurovegetativo crónico que conduce con el tiempo a una incapacidad progresiva, producida a consecuencia de la destrucción de las neuronas pigmentadas (sustancia negra). Se clasifica como un trastorno del movimiento, pero esta enfermedad también desencadena una alteración en la función cognitiva en lo que respecta a la expresión de emociones así como también en la función autónoma.  El diagnóstico se apoya en una característica tríada: temblor- rigidez- bradicinesia (lentitud en los movimientos voluntarios e involuntarios pero principalmente para empezarlos y terminarlos, pérdida de reflejos posturales (dificultad con el equilibrio), temblor cefálico segmentario, ausencia de expresión facial, disminución en el parpadeo, alterada la motricidad fina (movimientos de manos) , micrografía (letra muy pequeña).

 

Alzhéimer

El Alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa, es decir, que las neuronas (células nerviosas) se van degenerando. Esto provoca deterioro cognitivo y trastornos conductuales. Tiene como característica la pérdida de memoria inmediata y otras capacidades mentales. Aparece con mayor frecuencia, en personas mayores de 65 años .

 

Por lo general, el síntoma inicial es la dificultad para adquirir nuevos recuerdos, esto hace que muchas veces se confunda con actitudes relacionadas con la vejez o stress. Ante la sospecha, se sugiere realizar evaluaciones cognitivas para poder determinar el diagnóstico. Al ser una enfermedad degenerativa, los síntomas van aumentando aparece: confusión mental. Irritabilidad, cambios de humor, trastornos en el lenguaje, pérdida de memoria a corto plazo y predisposición a aislarse.

 

La causa de esta enfermedad permanece desconocida. No hay aún evidencias publicadas sobre tratamientos que retrasen, detengan o curen la enfermedad. Si se puede pensar en tratamientos que mejoren la calidad de vida.

 

Es importante tener en cuenta que es una enfermedad que trastorna la vida familiar, tanto del paciente como su entorno, por eso es fundamental el sostén, apoyo y acompañamiento a la persona que padece la enfermedad como así también a su familia.